miércoles, 6 de febrero de 2013

EVOLUCIÓN Y ORQUÍDEAS




 BLOGS EN PROCESO

Sin querer caer en simplismo diré que lo que conocemos sobre la creación es apenas un destello,  o ínfimo en relación a lo que desconocemos: pudimos saber gracias a una infinidad de sabios que nos precedieron, entre los que se puede citar desde Hermes  Trismegisto en los albores de la historia hasta Hawkins en sus  finales: Fin de la historia, nacimiento de la postmodernidad, discusiones van, discusiones vienen. Pero es Hawkins quien dijo que todo aquello que es materia y en último término energía en diferente estado de vibración se encontraba “in illo tempore” contenido en un reducido espacio asimilable al tamaño de una pelota de baloncesto, antes de la gran explosión o Big Bang: ahora también algunos elucubran  que aquella explosión nunca ocurrió, y que expansión y compresión son estados alternados que se suceden rítmicamente. De ese estallido del cual todavía el universo goza  su expansión, y en la cual viajamos por el tiempo y espacio, surgió todo aquello que salpica el cielo en miríadas de astros que nos dicen, son más que granos de arena hay en la mar, e incluso nuestro hogar: el erróneamente llamado planeta Tierra, cuya identidad correspondería ser Agua, ya que paradójicamente es más agua que tierra, elemento vital,  este maltratado planeta sería una de esas infinitas partículas, o astillas, o chispas que escaparon de aquella explosión o verbo como lo refieren las sagradas escrituras, iniciando la creación.
El resto, es decir aquello que circundaba esa esfera antes de la explosión, donde se contenía todo lo que hoy vemos como materia: es el vacío: el infinito  vacío o éter, lo que vendría a ser una sustancia intangible aunque no vacío o nada tal cual lo suponemos sino otras formas de cuerdas  energéticas más  sutiles aún que las que conocemos en el mundo físico, que es el que podemos dimensionar, con nuestras posibilidades tecnológicas actuales.  
Tras la gran explosión, estrellas  y galaxias, satélites y planetas y un sinfín de tozos de material cósmico  iniciaron un viaje a los límites o  extra radios del espacio: de esa energía original, en la que se alinearon o equilibraron en órbitas con sus fuerzas de atracción y repulsión cual invisible esqueleto de sostén, todavía estaríamos en la etapa de expansión. Nos dice Hawkins  que llegará un día en el que esa fuerza se agote y el proceso inverso, el  de atracción, volverá a juntar todas aquellas infinitas astillas y fragmentos, algunos llameantes aún, otros enfriados durante el largo viaje (largo para nos, corto para el Todo o Dios: ¿un segundo  quizá?
Pero sin querer elucubrar demasiado en algo tan grande, más siendo tan pequeño,  de lo que somos testigos apenas conscientes, mejor centremos nos en lo sucedido en casa: la Tierra.
Tras el enfriamiento de ese magma de la chispa iniciática, apareció el agua entre los vapores de amonio, dióxido y demás gases (algunos tóxicos para las formas de vida conocidas).
Si la vida es nativa de nuestro planeta o  si viajó en la cola de algún cometa o meteorito hasta caer en forma de simiente o espora para dar inicio a una evolución que nos lleva a ser lo que somos, es motivo de discusión y lo será por largo tiempo y su exactitud solo pertenece a Dios, por lo que seguirá por los siglos de los siglos siendo el Creador quien pueda cerrar esta puerta abierta por nuestra curiosidad, aunque sabemos por dos vías que el  orden de aparición de la vida sin dudarlo coincide entre la opinión de los sabios y la de las escrituras sagradas del antiguo testamento: primero fue el reino vegetal, luego el animal, finalmente de entre ellos evolucionó el hombre. Ese recién llegado, último comensal  que se apropió de todo para su gracia y desgracia.
Sin dudas el hecho de que la mayor parte o contenido de los compuestos orgánicos es agua es la razón por la que sabemos que de ella evolucionó la vida. Sin dudarlo  las primeras formas de vida fueron simples en organización, invisibles al ojo humano sin la ayuda de potentes lentes: serían las bacterias primero o serían Algas procariontes las  que volvieron una sopa el océano de aquel silencioso o tal vez rugiente tiempo espacio y de cuya respiración fueron dejando un balance positivo de oxígeno en desmedro del dióxido sobre la naciente atmosfera. El dióxido comenzó entonces a ser la materia prima de la materia orgánica.
Agua, tierra, aire  y fuego: los cuatro elementos de lo que todo estaría hecho
Reino Vegetal: reino productor o productores primarios
Aire y fuego
El reino vegetal es el prístino colonizador del  mundo tal cual lo conocemos: lo convirtieron en  un lugar amable, habitable. Lo  sacaron del estado primitivo inhabitable para los consumidores y lo transformaron en fertilidad y habitabilidad.
Son los vegetales los generadores de la atmosfera que envuelve al planeta, formada a través de eones: fruto de su respiración  y del balance positivo entre el dióxido secuestrado a favor del oxígeno generado  imprescindible para la aparición del tercer reino: el animal.
La tan mentada fotosíntesis es el milagroso y vital proceso mediante el cual los vegetales toman la energía radiante que nos llega del sol, para transformarla en energía química: en ese proceso que solo ocurre en la célula vegetal, la misma toma el dióxido  del aire y el agua del medio para alimentarse y para reproducirse, rompe también con aquella energía radiante que logra atrapar gracias a la clorofila, haciendo la lisis o ruptura de  la molécula de agua y ensambla estas moléculas con las del CO2 formando cadenas más largas llamadas hidratos de carbono o azúcares, dando tras esta actividad como resultado un mono sacárido, la glucosa dejando liberado al medio ambiente oxígeno .
6 COE+ 6 H2O----------------------------------LUZ-CLOROFILA----------------------------------GLUCOSA+ O2

SON LOS VEGETALES LOS GENERADORES DE TODAS LAS FORMAS DE ENERGÍA DE LAS CUALES VIVE Y VIVIÓ EL HOMBRE A TRAVÉS DEL SENCILLO hecho DE SER EL REINO PRODUCTOR
No energía eólica, en lo cual todavía tenemos mucho para aprender de la naturaleza. No energía lumínica ni geodésica sino que energía química para el abastecimiento del combustible de los animales: los alimentos   
PRODUCEN ENERGÍA QUÍMICA EN FORMA DE GLUCOSA  A PARTIR DE AGUA, AIRE Y FUEGO
LA GLUCOSA ES ENERGÍA Y MATERIA
Aunque Einstein dejó claramente establecida la correlatividad entre energía y materia, la transformación que representa no deja de ser un milagro porque en cierta forma se opone al tercer principio de la termodinámica, cuyo sentido es opuesto al  formador o constructivo que representa de por sí el de la fotosíntesis.
Glucosa es un mono sacárido, al fusionarse con otro mono formará un disacárido y así sucesivamente hasta por medios de largas cadenas formar: almidón para reserva en órgano especializados (tubérculos en las  papas, seudobulbos en las orquídeas) y celulosa para el crecimiento expresado en nuevos tejidos vegetales, incluso las espectaculares floraciones: materia para el crecimiento en nuevas células y para compuestos de reserva.
Las primeras formas de vida son aún motivo de discusión y  debido a su sencilla organización  bacterias y algas cianofíceas son a las que se les atribuye las mayores posibilidades de ser las prístinas formas  vivientes.

Algas verde azuladas, o bacterias organizadas, seguirían en el orden de discusión mientras nos, quedemos conformes con que ellas crearon la atmosfera con ese veinte y dos por ciento de oxígeno que volvió posible la aparición de la vida animal. Pero no sólo crearon “in illo tempore” sino que continúan haciéndolo incesantemente y es lo que mantienen día a día en una silenciosa y tenaz lucha manteniendo ese equilibrio que vuelve posible la vida.

Nos dicen también que esa capacidad de asociación que llamamos mutualismo, engendró luego la evolución. Desde los primeros individuos unicelulares capaces de multiplicación por partición o división hasta las posibilidad de  o generación sexual en organismos con una verdadera organización interior en órganos especializados para cada función (reserva, multiplicación, absorción de nutrientes, etc.)Hablando de mutualismo encontramos en la familia orchidaceae un excelente exponente de esto cuando decimos que su simiente para germinar necesita una asociación simbionte con un hongo del género Rizobium, y parar vivir posteriormente, también  dependerá de ese mismo hongo.
La  evolución fue un largo camino que insumió millones de años aunque su relato pueda y deba ser resumido  en tan pocas líneas y al igual que lo que podemos saber sobre el mundo espiritual es en base al espíritu, acontece con el mundo físico al que con algunos cuantos fósiles y mucho espíritu, vamos armando el gran rompecabezas que es el de la evolución y mucho suponiendo en base a lo que vemos  como se desenvuelven los acontecimientos hoy.
Pero para abreviar tanta perorata y dejando la palabra a los sabios de los cuales disto mucho, todo esto se puede leer en  el tratado de E. Strasburger: “Toda la vida animal, en último término, depende de los vegetales. Si no existieran las plantas, no podría haber tampoco vida animal en el mundo”, dice E. Strasburger en su Tratado de Botánica. Proverbial sentencia largamente ignorada y la prueba está en la explotación irracional, en el sobrepastoreo y muchos otros excesos entre los que se podría incluir las guerras y pruebas nucleares, la acumulación de basurales por doquier, que han puesto al planeta en estado de incertidumbre absoluta respecto a su futuro.
Al citar El Tratado de Botánica de Strasburger me gustaría imitar a otro sabio, imitando otro sabio: Jorge Luis Borges, una de las mentes más lúcidas de la humanidad): a él le gustaba jugar con la idea de una biblioteca celestial o edénica( idea que en realidad desarrollaría Swenderborg…………………….) en la que habría cien libros para disfrutar por la eternidad: si se me diera  a mí la posibilidad de armar mi propia biblioteca celestial y tuviera que elegir cien libros para ella, no dudaría en colocar al tratado de Botánica entre los primeros,: se puede seguir en sus parte sistemática o especial la evolución de los organismos desde las primeras unicelulares, pasando por las gimnospermas hasta la aparición de las fanerógamas o plantas con flores propiamente dichas divididas en dos grandes grupos: di y mono cotiledoneas. En alusión al número de cotiledones que aparecen tras la germinación: di por dos y mono por un cotiledón.
Evolutivamente
Tras la aparición de las algas, vendrán Briófitas o musgos, Ptreridófitos con sus licopodios, equisetos y helechos para finalmente dar lugar a la aparición de plantas espermatófitas o plantas con semillas.
las Gimnospermas: plantas con reproducción sexual pero con flores desnudas 
Finalmente aparecen las fanerógamas o plantas con flores verdaderas, divididas en dos grandes grupos: di y mono cotiledoneas.
Dicotiledóneas
Otras características también acompañan al número de cotiledones en su diferenciación botánica: mientras que las dicotiledóneas tienen el sistema de vasos conductores o nervaduras siguiendo un camino dicotómico de ramificación, alejándose unas de otras en su recorrido a través de las hojas,   sus flores son generalmente actinomórficas o de simetría radial y  generalmente cuentan con una dotación de 4 a cinco pétalos y sépalos  para ejemplo pensemos en la rosa( pero de flor simple  que corresponden a las originales, ya que las dobles son fruto del mejoramiento genético realizado por el hombre a lo largo de historia a través de la selección)un duraznero o una fragaria son también miembros de la familia Rosaceas.
Monocotiledóneas
Estas  en cambio tienen nervaduras    paralelas o son paraleli nervadas y sus flores, raramente actinomorfas, muchas  zigomorfas e incluso hasta amorfas, cuentan con una dotación de tres pétalos y sépalos (en los Lilium y Amarilis se aprecian seis aparentes pétalos que son en realidad tres sépalos y tres pétalos corolíneos u homoclamídeos. Para memoria el cáliz floral representado por la nomenclatura K es la estructura que envuelve al resto de los ciclos florales (corola representada como C androceo como A y gineceo como G)
Siguiendo entonces el orden de evolución,  es de apreciar que las últimas formas vegetales corresponden a la familia de las orquídeas en intenso y permanente estado de evolución: prueba de ello es su casi infinita capacidad de hibridación, de las cuales cada día se conocen nuevos híbridos naturales y artificiales por lo que las obtenidas hasta hoy por el hombre serían los albores de las orquídeas que se conocerán en el futuro.

Desde las primeras formas vegetales  hasta las orquídeas, la más evolucionada de las flías del reino vegetal. Desde las primeras formas de vida acuáticas hasta estas últimas, aéreas: el setenta y cinco por ciento de sus representantes son epífitas: epi de arriba, fito de plantas: han desarrollado la  forma de vivir sobre otros vegetales pero no a expensas de ellos sino que simplemente usándolos como soporte en su búsqueda de luz en las altas copas de los árboles. Para ello también han desarrollado diversos mecanismos para sobrevivir distantes del agua.

Resumiendo

Ser orquídea significa: Ser una Microspermae, diciendo por esto un reducido grupo de plantas cuyas semillas son microscópicas, en este grupo  se reúnen las Burmaniasaes y las Orquidaceas al respecto en el libro …………………se cita que el género de orquídeas Cynoches…………….posee 3.600.000 semillas por cada gramo de las mismas, sorprende si las comparamos con las simientes del Cocotero de las que una sola puede pasar los mil gramos, y eso que también es una monocotileonea, pero es que las orquidáceas carecen de endosperma, sus simientes están constituidas casi solamente de embrión.
El tamaño también es variable, dada la inmensa variabilidad de la flia cual en la década del setenta del pasado siglo veinte era cifrado en alrededor de veinte y cuatro mil ya por entonces decía Teresa Rebeca Northen que era la más amplia familia del reino vegetal aventajando a las Compuestas hoy Asteraceaes para llegar hoy a cifrarse en más de treinta y cinco mil y continuar punteras en la cuenta numérica.
 ser monocotiledónea: tener un número de seis pétalos: tres son sépalos(corresponde al llamado cáliz floral y la estructura que encierra al resto de los ciclos florales cuando aún la flor está cerrada), tres son pétalos, de los cuales uno se ha desarrollado en forma de labio con coloraciones y formaciones bien diferenciadas: esto les da a las flores su característica simetría zigomórfica, es decir que tienen un solo plano de simetría al igual que los humanos.
Cattleya gaskelliana.jpg
Flores de Cattleya labiata
Flores de Cattleya intermedia
Dibujo de Vitruvio y de flor de Cattleya con planos de simetría
 Divididas por una línea imaginaria solo acepta un corte de los que aparecen dos mitades iguales

Pero lo que es fundamental en la sistemática botánica es parte sexual de la flor y en base a ello es que se diferencian y clasifican. Una flor de orquídea cuenta entonces como ya dije de tres sépalos, de tres pétalos y lo ocurre que en la mayoría de las demás flores con sus anteras y estilo floral, que suelen estar separados en anteras y pistilo, en estas en cambio se encuentran unidos en un verdadero hermafroditismo formando una columna en las que el polen se encuentra en sacos polínicos llamados polinias y asentados sobre el extremo dicha columna y un poco oculta o protegido y por detrás de estos se halla el gineceo.
Cuentan muchas veces con modificaciones de los                  engrosados en forma de pseudobulbos, o raíces ……………………………..para servir de reserva en las que acumular sustancias para los períodos de escases.
Fuego, aire, tierra y agua,
Los cuatro elementos sintetizados tanto por los presocráticos como así mismo por el I Ching, libro fundamental de la sabiduría china, como aquellos de lo cual está formado todo aquello que percibimos como  mundo físico intervienen en la organización de estos vegetales y no podría ser tampoco de otra manera puesto que ellas junto al inmenso reino vegetal son los productores primarios.
Fuego
 De allí  proviene la energía radiante de nuestra primer y más importante fuente energética: el sol. Es quizá por ello que al decir de Platón y San Pablo o San Juan Dios es luz.
Aire
De él provienen  gases tales como el dióxido de carbono del cual los vegetales logran solidificar los hidratos de carbono para ser almacenados como energía  química en forma de materia.
Tierra
De la cual provienen muchos de los elementos fundamentales para el correcto funcionamiento vegetal, aunque muchas orquídeas jamás tocan el suelo pero logran a través de su mutualismo con   las llamadas micorrizas, absorber elementos minerales tales como el Magnesio, centro nuclear de la hemoglobina vegetal, perdón por esta licencia de llamar así a la Clorofila cuya similitud en organización salvo la diferencia sus átomos centrales: hierro en la sangre, magnesio en la clorofila, siempre me llevó a sospechar que por allí debiéramos buscar el eslabón perdido que dilucide el origen evolutivo que liga al reino vegetal al animal.

El hierro o Fe es también un elemento constitutivo vegetal que proviene del suelo y que es tomado al igual que el magnesio indirectamente proviniendo en  ellas de la actividad del hongo Rizobium sobre la corteza, la piedra o cualquier otro soporte sobre el que realiza su epifitia.
formulas atómicas de la hemoglobina y de la clorofila



Agua
Elemento llamado vital por su asociación a los seres vivos y por ser constituyente número uno en proporción dentro de los organismos. Esta proviene del atmosfera donde existe en sus fase gaseosa, precipitando en forma de lluvia o condensando en forma de rocío el que es tomado por los estomas foliares y por el velamen de las raíces. ( el velamen es una estructura que caracteriza a muchas orchidaceas y es un tejido esponjoso: puede absorver cuarenta veces su propio peso en agua. Que envuelve a las raíces)
Los chinos llaman a otro elemento madera: representando al vivo mundo vegetal

Reino vegetal y orquídeas
Se atribuye al llamado padre de la botánica haber sido el primero en nombrarlas
El filósofo griego Theophrastus (300 años a.C.) es reconocido por muchos como el primer botánico por su manuscrito “Indagaciones sobre las Plantas”, en el que describe algunas orquídeas del Mediterráneo y les da el nombre genérico de Orchis (en griego) que significa testículo.

En el siglo I, el cirujano de Nerón, Dioscorides, en su libro Materia médica
atribuye a las orquídeas propiedades que influyen en la sexualidad del hombre. Por 16 siglos se aceptaron estas teorías médicas y se creía que la orquídea era un afrodisíaco que incrementaba la sexualidad masculina e inclusive que podía influenciar para que un niño por nacer sea varón.

La Iglesia Católica consideraba a las orquídeas como el alimento de Satanás, y que las orquídeas impulsaban al hombre a los excesos. En el tratado Tragus de Hieronynus Bock (1489-1554) y posteriormente en el libro Mundos Subterraneus del jesuita Athanasius Kirchen en 1665, se afirmaba que las orquídeas no producían semillas y que las plantas brotaban del semen perdido del emparejamiento de los mamíferos.

En 1737, las orquídeas son rescatadas de la superstición por Carolus Linnaeus en su obra Genera Plantarum. En cambio, en la China las orquídeas ya habían sido dibujadas y descritas científicamente desde el siglo III.

La primera referencia sobre orquídeas americanas se encuentra en el Codex Badianus, un tratado de plantas medicinales aztecas, en 1552. En este libro se describe la
vainilla; con el fruto de esta orquídea se preparaba el tlilxochitl, una poción usada como perfume, especería o medicina.

En el libro Historia de las Flores de Lucien Guyot y Pierre Gibassier se puede leer que las orquídeas, en todas las épocas han llamado la atención del hombre por la singularidad de sus órganos subterráneos y por la magnificencia de sus órganos aéreos.
Según A. Zimmermann, ninguna familia vegetal es tan extraña en la diversidad de sus representantes. La bizarra elegancia de sus inflorescencias, de formas sorprendentes y caprichosas, ya sutiles, menudas o aéreas, y otras veces macizas, de aspecto monstruoso, que remedan siluetas de pájaros, de insectos o de mariposas de otro mundo, solo es sobrepasada por su brillante colorido, que abarca desde los más vivos hasta los más sutiles; su fragancia es penetrante y desprende algo de salvaje y primitivo, encantador para quienes las observan en su lugar de origen.
Y sobre la etimología de su nombre que hace referencia a las formas muchas veces ovoides de sus tubérculos, ocultos bajo tierra y generalmente dispuestos de a dos; el nombre de su principal representante (orchis) que aparece en el idioma francés en Rabelais  (siglo XVI), se origina en el griego órkhis (testículo). Por ello mismo se le atribuían propiedades afrodisíacas o estimulantes.
El interés por las orquídeas recién se despertó en Europa cuando floreció la primera orquídea del Nuevo Mundo, Bletia verecunda. Esta planta fue enviada de las Bahamas a Inglaterra en 1733. En esa ocasión se llevó del Pacífico a Inglaterra 15 especies espectaculares de orquídeas, y, lo que en un inicio fue una especialidad para botánicos se convirtió en la orquideomanía de los nobles.

Todos los
ricos tenían que construir un orquideario como una obligación acorde con su estatus, y cuando una orquídea florecía, el evento daba lugar a grandes fiestas y la noticia cubría las primeras planas de la prensa.

El comercio de las orquídeas realmente comenzó a ser factible con el descubrimiento del barco a vapor, a mediados del siglo XVIII, época del apogeo de la orquideomanía.

Grandes compañías surgieron en el continente Europeo, especializadas en la recolección y venta de orquídeas. Se armaron grandes y costosas expediciones al Asia y al trópico del Nuevo Mundo, especialmente hacia la Real Audiencia de Quito.

Estas expediciones duraban varios meses en mula a través de los Andes y meses en el océano, por lo que solo muy pocas de las orquídeas sobrevivían. Por algunas especies raras se pagaban grandes sumas; hay registros de una orquídea cotizada en 3 000 libras esterlinas, que significaba un poder adquisitivo que hoy se podría equiparar con 65 000 dólares.

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